No
derrames tus sueños,
no abandones tu orgullo,
no derrotes tus ganas,
no te cubras del mundo.
No maldigas al
tiempo,
no prefieras tu oficio,
no bendigas las leyes
del perfecto equilibrio.
No reserves pasaje
en un vuelo seguro,
no le robes la entrada
al azar en tu rumbo.
No te entregues al
libro
que todos escriben,
no renuncies por siempre
al afán de ser libre.