Fue militar, político y tres veces presidente de la
Nación. El dolor y la conmoción nacional que motivaron su muerte, el 1º de
julio de 1974, luego de su insoslayable presencia en el acontecer político
durante tres décadas, eran las muestras de que ese hombre, despedido con todos
los honores por su pueblo y sus dirigentes, habia sido una de las personalidades
políticas más importantes del siglo en la Argentina. Si al final de su vida,
Perón lograba esa exhibición pública de sentimientos, su comienzo, en cambio,
fue en sombras.
Aún está en discusión si Perón nació el 8 de
octubre de 1895 en la bonaerense ciudad de Lobos o el 7 de octubre de 1893 en un
arrabal de Roque Pérez, cercana a aquélla. Y hasta si era producto de un
matrimonio formalmente constituído o hijo natural de una relación de amor
entre su padre, Mario Tomás Perón, oficial de justicia de Lobos y su madre,
Juana Sosa, de sangre aborigen. Lo que no se discute, en cambio, es la
trascendencia política del 17 de octubre de 1945 cuando una multitud ganó la
calle para exigir su liberación, nueve días después de su encarcelamiento por
orden del gobierno tras haberse ganado la oposición de los políticos y de
sectores del Ejército. Para entonces, Perón era el "hombre fuerte"
del gobierno del general Edelmiro Farrell. Era ministro de Guerra,
vicepresidente y secretario de Trabajo y Previsión. Perón había sido uno de
los militares jóvenes que apoyó tibiamente el golpe de José Félix Uriburu
contra Hipólito Yrigoyen en 1930. Cuando era teniente coronel fue nombrado
agregado militar en la Embajada argentina en Chile. Luego fue enviado a Europa y
en Mendoza, ya coronel, se hizo amigo de Farrell. En 1942 fue uno de los
organizadores del Grupo de Oficiales Unidos (GOU) que contribuyó a la revolución
que el 4 de junio de 1943 terminó con el gobierno fraudulento de Castillo.
Después del 17 de octubre de 1945, Perón se lanzó
de lleno a la actividad política. En 1946, con apoyo del recientemente creado
Partido Laborista, la fórmula Perón-Quijano ganó las elecciones. Perón
ejerció su gobierno hasta 1955, con un creciente autoritarismo, que profundizó
odios y divisiones de las que también era responsable la oposición. Al mismo
tiempo, tomó medidas de gran trascendencia. Se estatizaron los ferrocarriles,
los teléfonos, el gas y algunas compañías de electricidad; se nacionalizaron
el Banco Central y los depósitos; hubo un fuerte desarrollo de la industria
liviana; se regularon las importaciones y el empleo y los salarios crecieron
gracias a un importante aumento del consumo. Por otra parte, se dieron numerosos
beneficios a los trabajadores como jubilación, vacaciones pagas, cobertura por
accidentes de trabajo y seguro médico. Además, se estableció el voto femenino
y la reelección presidencial. En el área social de su gobierno sobresale el
protagonismo de Eva Duarte, segunda esposa del líder justicialista.
En 1955, Perón fue derrocado por la autodenominada
Revolución Libertadora. Y aunque su partido estuvo proscripto durante 18 años
y Perón vivió exiliado, su figura siguió influyendo en la política nacional.
En 1973, fue elegido nuevamente para ocupar la Presidencia. Antes se había
abrazado con Ricardo Balbín, gesto que alentó las esperanzas de lograr un
consenso entre los partidos mayoritarios. Pero la violencia política siguió y
empañó su retorno definitivo en 1973. La "Masacre de Ezeiza"
precipitó la renuncia de Cámpora y el llamado a nuevas elecciones en las
que se impuso Perón. Su tercera gestión fue breve y no pudo terminar con la
violencia política ni con las dificultades económicas. Fue sucedido en la
Presidencia por María Estela Martínez de Perón, su tercera esposa y entonces
vicepresidenta, derrocada por los militares en 1976