Nació en Pergamino, pcia. de Buenos Aires, el 4 de Agosto de 1900, y murió
en la ciudad de Córdoba el 18 de Enero de 1983.
Fue presidente de
la Nación desde el 12 de octubre de 1963 hasta el 29 de junio de 1966.
Era médico de pueblo, nacido en Pergamino, provincia de Buenos Aires, y
radicado en Cruz del Eje, Córdoba, donde fue senador provincial y
vicegobernador entre 1940 y 1943. También había integrado el bloque de su
partido entre 1948 y 1952, en tiempos de dura confrontación con el peronismo. Y
en 1962, con la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) fue elegido gobernador
de Córdoba pero no llegó a asumir debido a la crisis política que vivía el
país.
Luego aceptó ser el candidato del radicalismo en 1963 aunque no tuvo
precisamente por ello una buena relación con Ricardo Balbín, presidente de la
UCR. No pertenecía al unionismo ni al balbinismo. Era un hombre honrado y
austero.
Difícil de
atropellar y de convencer. Lento en sus decisiones (el periodismo popularizó la
imagen del presidente como "tortuga") pero firme en adoptarlas y
mantenerlas. El dilema en el que basó su gestión presidencial estuvo en el
mismo punto de partida: la irregularidad del proceso que marginaba legalmente al
peronismo que, a través de distintas expresiones, mantenía su peso en el
Congreso.
No era un Poder Legislativo con el que la gestión radical pudiera contar como
punto de apoyo a su gestión: no tenía mayoría en Diputados y agrupaciones de
peronistas que adoptan nombres diferentes gobernaban casi la mitad de las
provincias.
Si la debilidad política fue un rasgo, las decisiones como la de lograr la
sanción de una ley de medicamentos que estrechó el campo de acción de los
laboratorios (Arturo Oñativa, su ministro de Asistencia Social y Salud Pública, dejaría su nombre impreso a la norma) o la
imposición del salario mínimo vital y móvil, le darían después justificación
al cometido emprendido. Durante su gobierno también fueron anulados los
contratos petroleros suscriptos en tiempos de Frondizi a los que consideró
perjudiciales para el país.
Esto provocó algunas divergencias con Estados Unidos. Pero no fueron las únicas:
Illia también se negó a enviar tropas para participar junto a los soldados
estadounidenses que habían desembarcado en República Dominicana (contra el
presidente Juan Bosch). Illia tuvo pleitos profundos con las fuerzas sindicales
que no dudaron en aplicar un plan de lucha -huelga con toma de fábricas-
dispuesto por la CGT al comienzo de 1964, año que finalizaría con el frustrado
Operativo Retorno de Juan Domingo Perón.
El entonces presidente escuchó a los gruesos contingentes que recibieron en
octubre a Charles De Gaulle, que incluían a manifestantes que gritaban a su
paso: "Perón, De Gaulle, un solo corazón".
Una serie de
conflictos castrenses llevaron al derrocamiento de Illia. A las 5 de la mañana
del 28 de junio de 1966, el general Julio Alsogaray, hermano de Alvaro, entró a
la Casa Rosada para anunciar la destitución del Presidente. "Soy el
comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y usted un vulgar faccioso que usa sus
armas y sus soldados desleales para violar la ley", le dijo Illia que se
obstinó en permanecer en su cargo. Pero después de dos horas de discusiones, a
las 7.25, tuvo que abandonar la Casa Rosada.
Lo hacía con la misma calma con la que había llegado una mañana de sol
de 1963. Lo reemplazaba el general Juan Carlos Onganía.
En 1982, poco antes de morir, formó parte de la Multipartidaria, reunión de
partidos para lograr la salida democrática frente a la crisis de la última
dictadura militar.