El público lo conocía como Tato Bores, pero su
verdadero nombre era Mauricio Borensztein.
En 1957, Tato enfrentó por primera vez una cámara de televisión en el
programa "Caras y Caretas" que se emitía por Canal 7.
Empezó a hacer lo que sería su fuerte durante el resto de su carrera: los monólogos.
Varios guionistas se los escribieron a lo largo de los años en que la figura de
Tato (caracterizado por el frac, unos anteojos de marco grueso, una peluca
desflecada y un habano); hizo reír con su particular estilo de relatar en clave
de humor los avatares políticos del país. Landrú, Jordán de la Cazuela, Aldo
Cammarota, César Bruto, Juan Carlos Mesa, Oscar Blotta (h), José María
Jaunarena, Carlos Abrevaya, Jorge Ginzburg, Geno Díaz y Santiago Varela,
integran la lista de autores que le dieron letra. Rodolfo Crespi, Raúl Ricutti,
Federico Peralta Ramos y Roberto Carnaghi fueron algunos de los compañeros de
ruta de Tato, que lo acompañaron en sus programas.
En 1961, el
cómico debuta con su programa "Tato, siempre en domingo", por Canal
9. Logra con este ciclo introducir en la televisión un género que era hasta el
momento un patrimonio de la revista porteña: el humor político, en el que se
destacaba Pepe Arias, quien en la década del '50 trabó amistad con Tato en
Radio Splendid y lo llevó a trabajar en esa emisora. "Tato, siempre en
domingo" dura casi una década, entre 1961 y 1970. Poco a poco, la figura
de Tato fue creciendo, hasta que su programa se convirtió en un clásico que
acompañó a todos los gobiernos, criticando veladamente los hechos que siempre,
por más serios que fueran, tenían desde la perspectiva que lograba darle el
actor, un costado gracioso. Su clásica llamada al Presidente de la Nación se
convirtió con el tiempo en un sello que firmaba sus programas.
Entre 1970 y 1980, el programa fue cambiando de
nombre, pero mantuvo el mismo estilo, y el personaje de Tato se volvió
inseparable de la figura del actor, así casi como la figura de Carlitos de
actor Charles Chaplin. A partir de 1988, Alejandro y Sebastián Borensztein, los
hijos de Tato, se incorporan a la produción de los programas. Renuevan su estética
e incorporan algunas audacias creativas que realzan aún más la figura de su
padre, quien en sus últimos años brilla más que nunca. Las presentaciones
se realizan como lujosas mini producciones, como la de "Tato de América"
(1992), en Canal 13, en la que el cómico desembarca en las costas de Quilmes,
disfrazado de Colón, haciendo referencia a los 500 años del descubrimiento de
nuestro continente. O la de "Good Show" (1993), por Telefé, que abría
con una réplica de la tapa del disco "La Banda del sargento Pepper"
de Los Beatles, realizada con figuras locales. En 1996, un cáncer termina con
la vida de Tato.
En 1999, una recopilación de sus últimos trabajos, editada por sus hijos y
Emilio Cartoy Díaz, emitida en varios especiales por Canal 13, se convierte en
un destacado homenaje a su memoria.